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Vida en familia

100 actividades en familia, incluidas las que funcionan a distancia

Casi todas las listas de actividades en familia dan por hecho que la familia entera vive en la misma ciudad. Esta parte de lo contrario: incluye lo que funciona con los abuelos a miles de kilómetros y con niños que están creciendo en un país que sus padres no conocieron de chicos.

Equipo Editorial 100 Aventuras16 de agosto de 20269 min de lectura
Familia de cuatro construyendo una carpa con mantas y sillas en el living de la casa, los padres sosteniendo una sábana mientras los niños se meten debajo

Las listas de actividades en familia suelen escribirse para una familia que no existe tanto como parece: todos en la misma ciudad, la misma casa, el mismo idioma y un fin de semana libre por delante.

Muchas familias funcionan de otra manera. Los abuelos están a un vuelo largo, los primos crecen en otro huso horario, en la casa se habla un idioma y en el colegio otro, y el tiempo compartido son cuarenta minutos entre la tarea y la cena. Esa familia también necesita ideas, y casi todas las listas la ignoran.

Esta está ordenada por lo que de verdad limita: cuánto tiempo hay, qué edad tienen y cuántos kilómetros hay de por medio.

¿Por qué esta lista incluye a los que viven lejos?

Porque la distancia no rompe una familia, pero sí rompe la conversación si nadie hace algo al respecto.

Las llamadas familiares a distancia tienden a degradarse en un reporte: cómo va el colegio, cómo está el clima, cuándo nos vemos. Se cumple el trámite y se cuelga. Después de un año de eso, un niño puede hablar con su abuela cada domingo y no saber nada nuevo de ella.

Lo que arregla eso no es llamar más seguido, sino tener algo que hacer durante la llamada. Una actividad compartida convierte la videollamada en un rato juntos en lugar de una entrevista, y es exactamente el mismo mecanismo que sostiene cualquier relación a distancia: funciona mejor cuando hay una tarea de por medio.

Veinte actividades para una tarde entre semana

  1. Cocinar la cena entre todos, con una tarea asignada por persona.
  2. Contar cada uno lo mejor y lo peor del día, sin comentarios de los demás.
  3. Armar una carpa con mantas y sillas en la sala.
  4. Escribir juntos la lista del supermercado y dejar que un niño la administre.
  5. Poner música de cuando los padres tenían quince años y explicar por qué.
  6. Sacar un juego de mesa y jugar sólo media partida, para retomarla mañana.
  7. Regar y revisar las plantas, con una a cargo de cada persona.
  8. Leer en voz alta un capítulo, incluso con hijos que ya leen solos.
  9. Hacer un dibujo colectivo en una hoja grande, por turnos de un minuto.
  10. Aprender juntos una palabra nueva del otro idioma de la casa.
  11. Ordenar un cajón completo, el peor de la casa.
  12. Inventar un postre con lo que sobró en el refrigerador.
  13. Contar la historia de una foto vieja que nadie ha explicado.
  14. Salir a caminar la cuadra después de la cena, siempre a la misma hora.
  15. Escribirle una postal a alguien de la familia que vive lejos.
  16. Preguntas por turno: cada uno le hace una a otro y todos escuchan.
  17. Enseñarle a un hijo algo que sabe hacer un adulto de la casa, paso a paso.
  18. Armar un rompecabezas dejándolo montado en la mesa toda la semana.
  19. Reorganizar los muebles de una habitación y vivir con el cambio.
  20. Quince minutos de silencio absoluto, todos juntos, como juego.

Quince cosas que hacer con los abuelos a distancia

  1. Cocinar la misma receta al mismo tiempo, cada uno en su cocina.
  2. Pedirles que cuenten cómo era su casa de la infancia, habitación por habitación.
  3. Leerles un cuento los nietos a ellos, y no al revés.
  4. Un recorrido guiado por su casa, mostrando objetos que los nietos no conocen.
  5. Jugar a las adivinanzas con un objeto tapado frente a la cámara.
  6. Que enseñen a hacer algo con las manos: un nudo, un doblez, un truco.
  7. Grabar la historia de cómo se conocieron, en varias sesiones cortas.
  8. Ver la misma película, cada uno en su casa, y comentarla al día siguiente.
  9. Un álbum compartido donde cada lado sube una foto por semana.
  10. Que los nietos les enseñen algo de su vida diaria: un juego, una canción, una app.
  11. Cantar el cumpleaños con la vela encendida en las dos casas.
  12. Preguntarles por una palabra que ya no se usa y hacerla parte del vocabulario familiar.
  13. Un mapa en la pared de la casa con la ciudad de cada rama de la familia marcada.
  14. Que dicten una receta a mano y los nietos la escriban y la ilustren.
  15. Una llamada corta y fija, siempre el mismo día, aunque no haya nada que contar.

Quince actividades para una familia que habla dos idiomas

  1. Una cena a la semana en la que sólo se habla el idioma de la casa.
  2. Etiquetar objetos de la casa en los dos idiomas, hecho por los niños.
  3. Ver una película del país de origen con subtítulos en el otro idioma.
  4. Aprenderse una canción entera en el idioma que menos se usa.
  5. Comparar cómo se dice el mismo dicho en los dos idiomas y qué se pierde.
  6. Que los hijos le enseñen a un adulto una expresión nueva del colegio.
  7. Cocinar un plato tradicional y contar de dónde viene realmente.
  8. Escribir una lista de palabras que no tienen traducción y explicarlas.
  9. Llamar a un familiar que sólo habla uno de los dos idiomas, sin traductor.
  10. Leer el mismo libro infantil en las dos versiones y comparar dibujos.
  11. Un cuaderno de palabras raras que se agrega en la mesa, cuando aparezcan.
  12. Contar un chiste que sólo funciona en un idioma e intentar explicarlo.
  13. Ver noticias del país de origen y que un adulto explique el contexto.
  14. Escribir el nombre completo de cada uno y contar de dónde viene cada parte.
  15. Hacer el árbol genealógico hasta donde alcance la memoria de alguien.

Quince planes para el fin de semana sin salir

  1. Un desayuno largo, con todos sentados hasta que se acabe la conversación.
  2. Torneo de un juego de mesa con tabla de posiciones pegada en la pared.
  3. Día de limpieza con música fuerte y una recompensa acordada al final.
  4. Hacer pan desde cero y aguantar el tiempo de espera juntos.
  5. Ver fotos antiguas y ordenarlas por año entre todos.
  6. Un taller de arreglar cosas: lo que esté roto en la casa, en una tarde.
  7. Sesión de fotos familiar en la casa, con disfraces improvisados.
  8. Construir algo con cartón que ocupe media sala.
  9. Maratón de la saga de películas que a los padres les gustaba.
  10. Cocinar y congelar la comida de toda la semana, en cadena de montaje.
  11. Un juicio familiar de mentira sobre una discusión doméstica, con abogados.
  12. Escribir entre todos la lista de reglas de la casa y firmarla.
  13. Una tarde entera sin pantallas, que es la desconexión digital en versión familiar.
  14. Inventar un juego nuevo con reglas escritas y probarlo hasta que funcione.
  15. Acampar en el patio o en la sala, con linternas y sin adultos aguafiestas.

Diez actividades que funcionan con adolescentes

  1. Cocinar con ellos, que es la única actividad que casi nunca rechazan.
  2. Manejar juntos a algún lado, porque en el auto se habla mejor que en la mesa.
  3. Pedirles que enseñen algo que dominan y escucharlos en serio.
  4. Ver la serie que a ellos les gusta, sin opinar el primer capítulo.
  5. Un proyecto con presupuesto real que ellos administren completo.
  6. Preguntarles su opinión sobre una decisión familiar de verdad.
  7. Contarles un error grande de la juventud de un adulto, sin moraleja.
  8. Ir a comer los dos solos, sin hermanos y sin agenda.
  9. Dejar que elijan el destino de un fin de semana completo.
  10. No hablar. Estar en la misma habitación en silencio también cuenta.

Diez cosas para hacer con niños pequeños

  1. Un circuito de obstáculos con cojines y sillas.
  2. Cocinar algo que se amasa con las manos y ensucia.
  3. Buscar un tesoro escondido con pistas dibujadas.
  4. Leer el mismo cuento por vigésima vez, con voces distintas.
  5. Un baño largo con vasos, embudos y coladores de la cocina.
  6. Nombrar todos los objetos azules de la casa, y después los rojos.
  7. Pintar con las manos sobre papel grande en el suelo.
  8. Bailar hasta cansarse, veinte minutos, antes del baño.
  9. Cuidar juntos una planta que sea de ellos.
  10. Dejar que ayuden en una tarea real de adultos, aunque tarde el triple.

Diez tradiciones que se pueden inventar de cero

  1. Una foto igual, en el mismo lugar, el mismo día de cada año.
  2. La cena de los viernes, siempre el mismo plato.
  3. Una carta anual de cada miembro de la familia, que se lee en voz alta.
  4. Un frasco donde se guardan papeles con lo bueno del año, abierto en diciembre.
  5. Un día al año en que cada niño manda en todo.
  6. El desayuno de cumpleaños, idéntico para todos.
  7. Una caminata fija, siempre la misma ruta, para medir cómo crecen.
  8. El libro familiar donde se anota una línea por acontecimiento importante.
  9. Una llamada a toda la familia extendida el mismo día cada mes.
  10. Un álbum de recuerdos al que cada uno agrega una cosa por año.

Cinco planes para un día completo

  1. Un día entero cocinando una comida de varias horas, todos con tarea.
  2. Un viaje corto a un lugar donde nadie de la familia haya estado.
  3. Un día de servicio: hacer algo por otra persona, elegido entre todos.
  4. Un día sin planes ni pantallas, con la regla de no salir de casa.
  5. Un día dedicado a las preguntas: las que están en cuánto conoces a tu familia dan para toda una tarde.

¿Cómo evitar que la lista se quede sin usar?

Poniéndola en la pared y bajando la ambición.

Cien actividades leídas de corrido producen entusiasmo y cero acción, porque el problema nunca fue la falta de ideas: fue que alguien tiene que proponer una a las siete de la tarde de un martes, cuando ya nadie quiere proponer nada. Una lista visible en la cocina resuelve eso mejor que la mejor lista guardada en el teléfono.

Dos cosas más que hacen la diferencia:

Dejar que elija quien no organiza. En casi todas las familias hay una persona que propone y el resto que acepta. Rotar quién elige el plan de la semana cambia el reparto y de paso mejora los planes, porque aparecen ideas que la persona de siempre nunca habría propuesto.

Anotar lo que sí se hizo. Tachar la actividad con la fecha al lado convierte la lista en un registro, y un registro es lo único que después demuestra que ese año pasó algo. Es también la forma más simple de acumular tiempo de calidad sin depender de que aparezcan las vacaciones perfectas.

Si prefieren partir de algo ya armado, hay opciones en juegos para familia, en regalos para familia y, cuando el destinatario son los más chicos, en regalos para niños. Y si lo que buscan es la versión de a dos en vez de la familiar, está en 100 citas en pareja.

Preguntas frecuentes

¿Qué actividades en familia funcionan cuando los abuelos viven lejos?

Las que dan algo que hacer durante la videollamada en vez de sólo conversar: cocinar la misma receta al mismo tiempo, que cuenten cómo era su casa de la infancia habitación por habitación, o que los nietos les lean un cuento a ellos y no al revés.

¿Cómo hacer actividades en familia si hay poco tiempo entre semana?

Con planes de veinte a treinta minutos que ya estén decididos: cocinar la cena con una tarea por persona, contar lo mejor y lo peor del día sin comentarios, o salir a caminar la cuadra siempre a la misma hora. La regularidad importa más que la duración.

¿Qué hacer en familia cuando en la casa se hablan dos idiomas?

Aprovechar la diferencia como actividad en lugar de tratarla como un problema. Etiquetar objetos en los dos idiomas, comparar dichos que no se traducen bien, o pedirle a los hijos que le enseñen a un adulto una expresión nueva del colegio.

¿Qué actividades funcionan con adolescentes que ya no quieren planes familiares?

Las que no se parecen a un plan familiar. Cocinar juntos, hablar en el auto camino a algún lado, pedirles que enseñen algo que dominan, o salir a comer los dos solos sin hermanos y sin agenda suelen funcionar mejor que cualquier actividad organizada.

¿Cómo lograr que la lista de actividades no se quede sin usar?

Dejándola visible en la cocina en lugar de guardada en el teléfono, rotando quién elige el plan de la semana, y tachando con la fecha lo que sí se hizo. El problema casi nunca es la falta de ideas sino que alguien tenga que proponer una a las siete de la tarde.

Equipo Editorial 100 Aventuras

Redacción

Equipo editorial de 100 Aventuras. Escribimos sobre vida en pareja, familia y regalos que generan una experiencia en vez de un objeto.

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