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Vida en pareja

Preguntas para conocer a alguien: 60 según quién tienes enfrente

Las mejores preguntas para conocer a alguien piden una historia corta y no un dato, van de lo liviano a lo personal y cambian según la persona: un compañero de trabajo, la familia de tu pareja, un roommate o alguien que acaba de llegar a una ciudad nueva.

Equipo Editorial 100 Aventuras29 de octubre de 20268 min de lectura
Dos compañeros de trabajo latinos conversan y se ríen en la sala de descanso durante una pausa, con café y celulares boca abajo

Las mejores preguntas para conocer a alguien son las que piden una historia corta en vez de un dato: "¿qué fue lo primero que hiciste cuando llegaste a esta ciudad?" abre más que "¿de dónde eres?". Funcionan mejor en orden, de lo liviano a lo personal, y cambian según quién tienes enfrente: no se le pregunta lo mismo a un compañero de trabajo nuevo, a la familia de tu pareja o a alguien con quien vas a compartir departamento. Abajo hay sesenta, separadas por situación, y las reglas que hacen que la conversación no se sienta como una entrevista.

Una pregunta para conocer a alguien es, en el fondo, una invitación a contar algo. Si la respuesta cabe en una palabra, la pregunta cerró la puerta en vez de abrirla. Por eso casi todas las de esta lista empiezan con "qué", "cómo" o "cuándo" y casi ninguna con "¿te gusta…?".

¿Por qué algunas preguntas abren conversación y otras la cierran?

Por tres razones que se pueden corregir antes de hablar:

  1. Piden un dato y no una escena. "¿En qué trabajas?" se responde con un cargo. "¿Qué parte de tu trabajo nadie entiende desde afuera?" se responde con una historia.
  2. Llegan en el momento equivocado. Una pregunta sobre la familia de origen puede ser preciosa en la tercera conversación y sentirse invasiva en la primera.
  3. Quien pregunta no responde. Si sólo uno pregunta, la otra persona empieza a sentirse evaluada. Contestar tu propia pregunta después de escuchar es lo que convierte el intercambio en conversación.

Ese último punto es el que más se olvida y el que más cambia el resultado. Una buena pregunta funciona como rompehielos, pero lo que sostiene la charla es la escucha activa: repreguntar sobre lo que la otra persona acaba de decir, no saltar a la siguiente pregunta de la lista.

¿Qué preguntas sirven para empezar con cualquier persona?

Estas funcionan con un desconocido, con un vecino o con alguien de toda la vida. Son livianas, pero ninguna se responde con sí o no.

  1. ¿Qué es lo mejor que te pasó esta semana, aunque sea algo chico?
  2. ¿Qué estabas haciendo a esta hora hace un año?
  3. ¿Cuál es la comida que te devuelve a tu casa de la infancia?
  4. ¿Qué haces cuando tienes un día libre sin planes?
  5. ¿Qué te gustaba hacer de niño que todavía harías si nadie te viera?
  6. ¿Qué canción pones cuando necesitas ánimo?
  7. ¿Qué lugar de esta ciudad le recomendarías a alguien que acaba de llegar?
  8. ¿Cuál es el mejor consejo que te dieron y quién te lo dio?
  9. ¿Qué aprendiste hace poco que te sorprendió?
  10. ¿A qué le dedicarías un año si el dinero no importara?

¿Qué preguntarle a alguien que llegó hace poco a Estados Unidos o a una ciudad nueva?

Para quien migró o se mudó, la historia de la llegada suele ser la conversación más rica que tiene guardada, y casi nadie se la pregunta bien. Conviene evitar "¿tienes papeles?" o "¿cuánto ganas?": son preguntas sobre su situación, no sobre la persona.

  1. ¿Qué fue lo primero que hiciste el día que llegaste?
  2. ¿Qué extrañas que no esperabas extrañar?
  3. ¿Qué costumbre de acá todavía te parece rara?
  4. ¿Qué te llevaste en la maleta que no podías dejar?
  5. ¿Quién te ayudó cuando todo era nuevo?
  6. ¿En qué idioma piensas cuando estás cansado?
  7. ¿Qué comida de tu tierra has aprendido a cocinar sola o solo?
  8. ¿Qué parte de tu vida de antes le contarías a alguien que nunca ha ido a tu país?
  9. ¿Qué te gustaría que tus hijos o sobrinos supieran de dónde vienes?
  10. ¿Qué te hace sentir que este lugar ya es un poco tuyo?

¿Qué preguntas hacerle a un compañero de trabajo nuevo?

En el trabajo la regla es simple: preguntar por la persona sin entrar en terreno que pueda incomodar delante de otros. Ni salario, ni religión, ni estado migratorio, ni planes de tener hijos.

  1. ¿Cómo llegaste a este trabajo? ¿Era lo que tenías en mente?
  2. ¿Qué es lo que mejor sabes hacer y casi nadie te pide?
  3. ¿Cuál fue tu primer trabajo y qué aprendiste ahí?
  4. ¿Qué haces en el camino de ida y vuelta?
  5. ¿Qué te gustaría aprender este año, dentro o fuera del trabajo?
  6. ¿Cuál es el mejor jefe o jefa que has tenido y por qué?
  7. ¿Qué haces el fin de semana para descansar de verdad?
  8. ¿Qué te sacó una sonrisa hoy?
  9. ¿Dónde se come rico cerca de aquí que todavía no conozco?
  10. ¿Qué te hubiera gustado que alguien te explicara en tu primer día?

¿Qué preguntas sirven para conocer a la familia de tu pareja?

Son las conversaciones donde más se nota la presión, y las preguntas sobre el pasado son las más seguras: a casi todos les gusta contar cómo era su vida antes, y los abuelos y suegros suelen tener historias que nadie les ha pedido.

  1. ¿Cómo era el barrio donde crecieron?
  2. ¿Cómo se conocieron ustedes dos?
  3. ¿Qué receta de la familia no se puede perder?
  4. ¿Cómo era su hijo o su hija de niño?
  5. ¿Qué tradición familiar respetan siempre, pase lo que pase?
  6. ¿Cuál fue el viaje más largo que hicieron juntos?
  7. ¿Qué consejo le darían a alguien que está empezando una familia lejos de la suya?
  8. ¿Qué celebración del año disfrutan más y cómo la viven?
  9. ¿Qué trabajo hicieron que hoy ya casi no existe?
  10. ¿Qué les gustaría que sus nietos supieran de ustedes?

Si la familia es grande y la conversación se dispersa, un juego de cartas con estas preguntas ya escritas, como Cuéntame tus historias, saca la presión de tener que inventarlas en el momento. Para la versión de toda la mesa familiar hay preguntas para medir cuánto conoces a tu familia.

¿Qué preguntar a un nuevo amigo o a alguien con quien vas a vivir?

Con un roommate o un amigo nuevo vale la pena mezclar preguntas para conocerse con preguntas prácticas que evitan malentendidos después.

  1. ¿Eres de mañana o de noche?
  2. ¿Qué te molesta más en una casa compartida?
  3. ¿Cómo te gusta que te avisen cuando algo te molestó?
  4. ¿Qué haces cuando tienes un mal día: hablarlo o que te dejen en paz?
  5. ¿Qué amistad de toda la vida tienes y cómo la han mantenido?
  6. ¿Qué plan te convence siempre, aunque estés cansado?
  7. ¿Qué fue lo más difícil de mudarte aquí?
  8. ¿Qué es algo que la gente suele malinterpretar de ti?
  9. ¿Qué te gustaría que hiciéramos juntos alguna vez?
  10. ¿Qué te hace sentir en casa en un lugar nuevo?

¿Qué preguntas llevan la conversación a un nivel más personal?

Sólo cuando ya hubo dos o tres conversaciones buenas. Estas no son indiscretas, pero piden una respuesta que hay que pensar.

  1. ¿Qué decisión te cambió la vida más de lo que pensabas?
  2. ¿De qué estás más orgulloso que casi nadie sabe?
  3. ¿Qué te costó aprender y hoy agradeces?
  4. ¿Qué te gustaría que la gente supiera de ti sin tener que contarlo?
  5. ¿Qué persona te marcó aunque haya estado poco tiempo en tu vida?
  6. ¿Qué dejaste atrás que todavía extrañas?
  7. ¿Qué te da miedo perder?
  8. ¿Qué parte de ti se parece más a tu mamá o a tu papá?
  9. ¿Qué te gustaría estar haciendo dentro de cinco años?
  10. ¿Qué pregunta te gustaría que alguien te hiciera más seguido?

Para ir más lejos con alguien de confianza hay una lista aparte de preguntas profundas para conocer de verdad a alguien, y si la persona es alguien con quien estás saliendo, funcionan mejor las preguntas para alguien que estás conociendo en plan romántico.

¿Cómo hacer las preguntas sin que parezca un interrogatorio?

Cinco reglas que cambian más que la pregunta en sí:

  • Tres o cuatro por conversación, no veinte. Una buena respuesta merece repreguntas, no la siguiente pregunta de la lista.
  • Responde tú también. Después de escuchar, cuenta tu versión. Así la otra persona no siente que la están evaluando.
  • Deja salir. Si alguien contesta corto, no insistas: cambia a una más liviana.
  • Pregunta por lo que ya dijo. "Dijiste que tu abuela cocinaba; ¿qué hacía los domingos?" vale más que cualquier pregunta preparada.
  • No uses la lista como guion. Sirve para no quedarse en blanco, no para leerla en orden.

Con un grupo de amigos, las preguntas funcionan mejor como juego que como conversación uno a uno: cada persona saca una carta y responde. Por eso existen mazos como los de la colección de cartas de conversación, que traen la progresión de liviano a profundo ya armada.

¿Qué preguntas conviene evitar al conocer a alguien?

Algunas preguntas parecen inocentes y suelen incomodar, sobre todo en la comunidad latina en Estados Unidos, donde ciertos temas pesan distinto:

  • Estado migratorio o papeles.
  • Cuánto gana o cuánto paga de renta.
  • Por qué no tiene pareja o hijos.
  • Religión o política, en la primera conversación.
  • "¿Pero de dónde eres de verdad?" cuando ya te contestó.

No están prohibidas para siempre: muchas personas hablan de esto con gusto cuando hay confianza. Pero tiene que salir de ellas, no de tu lista.

Preguntas frecuentes

¿Qué preguntas hacer para conocer a alguien?

Las que piden una historia corta en vez de un dato: qué fue lo primero que hizo al llegar a su ciudad, qué comida le recuerda su infancia o qué consejo le cambió algo. Conviene empezar por las livianas y dejar las personales para cuando ya hubo dos o tres buenas conversaciones.

¿Cuántas preguntas hacer en una conversación para que no parezca un interrogatorio?

Tres o cuatro bastan. Una buena respuesta merece repreguntas sobre lo que la persona acaba de contar, no la siguiente pregunta de la lista. Contestar también tus propias preguntas después de escuchar es lo que convierte el intercambio en conversación.

¿Qué preguntas conviene evitar al conocer a alguien?

En las primeras conversaciones conviene evitar el estado migratorio, el salario o la renta, por qué no tiene pareja o hijos, la religión y la política. No están prohibidas para siempre, pero es mejor que esos temas salgan de la otra persona cuando ya hay confianza.

¿Qué preguntarle a la familia de tu pareja para conocerla?

Las preguntas sobre el pasado son las más seguras: cómo era el barrio donde crecieron, cómo se conocieron, qué receta familiar no se puede perder o qué tradición respetan siempre. A casi todos les gusta contar cómo era su vida antes y pocas veces se lo piden.

¿En qué se diferencia una pregunta para conocer a alguien de una pregunta profunda?

Una pregunta para conocer a alguien busca abrir conversación y sirve desde el primer encuentro. Una pregunta profunda pide una respuesta que hay que construir en el momento y sólo funciona cuando ya existe confianza. Lo ideal es ir de las primeras a las segundas de forma gradual.

Equipo Editorial 100 Aventuras

Redacción

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